Hace un par de días me dirigía al trabajo en coche y, entrando en la carretera, tras la primera curva, vi una corbata rodando sobre la calzada.

Era color rosa flamenco, y me acordé de una serie de mi infancia, pero también me hizo pensar en el tipo que la había perdido. Obviamente no se le podía haber caído… ¿Quién va por la autopista haciéndose el nudo de la corbata y asomándose por la ventanilla para verse en el espejo retrovisor? Entonces pensé en por qué la habría tirado.

Se deshizo el nudo, abrió la ventanilla y la tiró, estaba cansado de someterse a la lazada todas las mañanas  y  justo ese día la suerte de escuchar en la radio que su boleto de la primitiva había sido agraciado con el primer premio. No hizo otra cosa que deshacerse el nudo de la corbata, abrir la ventanilla y lanzarla fuera. Siguió conduciendo camino a su trabajo, pero se deshizo de sus ataduras.

Me alegró el día. Menudo tipo con suerte, que envidia sana.

 

 

Bien, pues este galimatías, formado por palabras aparentemente sin sentido que se han puesto de moda en los últimos años o meses, tiene un significado.

 

Resiliencia (del verbo latino resilio, resilire: «saltar hacia atrás, rebotar») tiene varios signficados según el contexto:

  • En ingeniería, la resiliencia es una magnitud que cuantifica la cantidad de energía por unidad de volumen que almacena un material al deformarse elásticamente debido a una tensión aplicada;
  • En sistemas tecnológicos, la resiliencia es la capacidad de un sistema de soportar y recuperarse ante desastres y perturbaciones;
  • En ecología, la resiliencia es la capacidad de las comunidades de soportar perturbaciones;
  • En psicología, la resiliencia es la capacidad de las personas o grupos de sobreponerse al dolor emocional para continuar con su vida;
  • En derecho, la resiliencia jurídica es la capacidad de las personas, dentro del marco general de los derechos humanos, de recuperar su estado original de libertad, igualdad, inocencia, etc. después de haber sido sometido a las acciones de fuerza del Estado.1

Se ha incluido la palabra Resiliencia en los avances de la 23ª edición del Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.

Pero donde más la he visto aplicar es en el ámbito de la tecnología, asociado a la estabilidad de un sistema (P. Ej. la alta, media o baja capacidad de un sistema operativo para recuperarse tras una situación de “estress”, y no bloquearse). Sin embargo la gente lo emplea para referirse a las cosas más dispares, e incluso en el ámbito de la psicología la he visto emplear erróneamente como algo parecido al “eco” que dejaría en nuestra psique un acontecimiento negativo.

Y por favor, no identifiquéis resiliencia con resistencia. No es lo mismo.

 

 

En cuanto a la implementación, o al verbo implementar, también se ha visto empleada con frecuencia en todo tipo de contextos, dándole sentido -muchas veces forzado- para explicar casi cualquier cosa.

Una implementación o implantación es la realización de una aplicación, instalación o la ejecución de un plan, idea, modelo científico, diseño, especificación, estándar, algoritmo o política.

En ciencias de la computación, una implementación es la realización de una especificación técnica o algoritmos como un programa, componente software, u otro sistema de cómputo. Muchas implementaciones son dadas según a una especificación o un estándar. Por ejemplo, un navegador web respeta (o debe respetar) en su implementación, las especificaciones recomendadas según el World Wide Web Consortium, y las herramientas de desarrollo del software contienen implementaciones de lenguajes de programación.

En la industria IT, la implementación se refiere al proceso post-venta de guía de un cliente sobre el uso del software o hardware que el cliente ha comprado. Esto incluye el análisis de requisitos, análisis del impacto, optimizaciones, sistemas de integración, política de uso, aprendizaje del usuario, marcha blanca y costes asociados. A menudo todos estos pasos son gestionados y dirigidos por un Director de Proyecto que utiliza metodologías de gestión de proyecto como las que por ejemplo se presentan en el Project Management Body of Knowledge. La implementación de software comprende el trabajo de grupos de profesionales que son relativamente nuevos en la economía basada en la gestión del conocimiento, tales como analista de negocios, analistas técnicosarquitecto de software, y directores de proyecto.

En ciencias políticas, la implantación se refiere al cumplimiento de la política pública. La legislación aprueba leyes que son llevadas a cabo por funcionarios públicos que trabajan en agencias burocráticas. Este proceso consiste en reglas de creación, reglas de administración y reglas de adjudicación. Los factores de impacto en la implantación incluyen decisiones legislativas, la capacidad administrativa para la implantación burocrática, un grupo de actividad interesado y opositores, y soporte ejecutivo o presidencial.

Pese a que su origen pertenece al mundo de la programación, su empleo se ha extendido a todos los campos, traduciéndolo por una versión pseudo-culta de lo que comúnmente conocemos por “ejecutar”, “poner en marcha” o “activar”.  Por favor, no lo utilicéis fuera del campo de la programación ya que su uso no es correcto. Me recuerda vagamente a lo que ocurre con “clickar” o “clickear” el ratón (¿por qué no decimos pulsar el botón del ratón?).

 

La obsolescencia es la caída en desuso de máquinasequipos y tecnologías motivada no por un mal funcionamiento del mismo, sino por un insuficiente desempeño de sus funciones en comparación con las nuevas máquinas, equipos y tecnologías introducidos en el mercado.

La obsolescencia puede deberse a diferentes causas, aunque todas ellas con un trasfondo netamente económico:

  • La imposibilidad de encontrar repuestos adecuados, como en el caso de los vehículos automóviles. En este caso, la ausencia de repuestos se debe al encarecimiento de la producción al tratarse de series cortas.
  • La obsolescencia es, también, consecuencia directa de las actividades de investigación y desarrollo que permiten en tiempo relativamente breve fabricar y construir equipos mejorados con capacidades superiores a las de los precedentes. El paradigma, en este caso, lo constituyen los equipos informáticos capaces de multiplicar su potencia en cuestión de meses.
  • Igualmente se produce en nuevos mercados o tecnologías sustitutivas, en las que la opción de los consumidores puede fácilmente polarizarse a favor de una de ellas en detrimento de las restantes, como en el caso del sistema de vídeo VHS frente al DVD.
  • Por último, puede ser producto de la estrategia del fabricante en tres formas:
    • Obsolescencia planificada: cuando, a la hora de crear un producto, se estudia cual es el tiempo óptimo para que el producto deje de funcionar correctamente y necesite reparaciones o su substitución sin que el consumidor pierda confianza en la marca, y se implementa dicha obsolescencia en la fabricación del mismo para que tenga lugar y se gane así más dinero.
    • Obsolescencia percibida: cuando crean un producto con un cierto aspecto, y más adelante se vende exactamente el mismo producto cambiando tan solo el diseño del mismo. Esto es muy evidente en la ropa, cuando un año están de moda los colores claros, y al siguiente los oscuros, para que el comprador se sienta movido a cambiar su ropa perfectamente útil y así ganar más dinero.
    • Obsolescencia de especulación: cuando éste comercializa productos incompletos o de menores prestaciones a bajo precio con el propósito de afianzarse en el mercado ofreciendo con posterioridad el producto mejorado que bien pudo comercializar desde un principio, con la ventaja añadida de que el consumidor se lleva la falsa imagen de empresa dinámica e innovadora.

Lo que más pena me da es que en ese afán por emplear “palabros” que escuchamos por ahí y en la necesidad de darles sentido, la gente lo está utilizando en sustitución de obsoleto, adjetivo con el que tiene alguna relación pero desde luego no es lo mismo.

 

 

Llega un momento en el que nos tenemos que ir, en el que somos conscientes de que cualquier minuto que pasemos de más allí no traerá nada bueno. Ese es el punto en el que la curiosidad mata al gato. Tu razón te pide que te vayas y tus pies apuntan hacia la puerta, pero el resto de ti sigue de fiesta.

No seas niño, no seas torpe, vete.

Vete y podrás contarte con orgullo entre los que estuvieron allí y volvieron para contarlo.

Así es como me fui unos meses de “Lo que pase por tu cabeza…” y así es como vuelvo. Me apetece de nuevo escribir.

Puedes rendirte por muchos motivos, cansancio físico, emocional, desesperación, estrés, desánimo, desilusión, falta de fe, presión, tortura, superación, incapacidad, soledad… pero si piensas que todo eso es posible, entonces también debes tener la certeza de que eres capaz de superar ese estado y darle la vuelta.

¿Qué es para ti lo contrario a rendirse? ¿Superarse, alzarse con la victoria, salirse con la suya, doblegar al contrario, darle la vuelta a la tortilla, cambiar las tornas…? Es muy probable que, si desandas el camino que te llevó a la rendición, encuentres los motivos para superarte, para ser capaz de afrontar eso que te ha hecho caer y volver a levantarte, con nuevas ganas, con otra fuerza, con esperanza.

Hay muchas formas de aprenderlo. Yo lo hice corriendo. Arrancando al reloj segundos, y al asfalto kilómetros, uno a uno, poco a poco… es algo indescriptible pero es la mejor sensación. Saber que hoy no es un reto lo que ayer fue todo un logro dice mucho de nosotros, habla de aquello de lo que no somos conscientes, pero que está ahí. De esa fuerza que todos tenemos y que nos ha salvado en tantas situaciones que ya ni la percibimos, pero sigue ahí. Confía en ti y date una oportunidad, seguro que no te defraudas. Sólo tienes que hacer una cosa: verte capaz de hacerlo. Estar convencido de ello.

¿Ante qué nos indignamos, con carácter general?

Creo que lo primero que viene a la mente al pensar en este tema es ante las situaciones injustas, bien sobre nosotros mismos, bien sobre terceros, pero cuya base es la injusticia. Pero surgen otras dos cuestiones:

¿Hay otros motivos para indignarse, más allá de la injusticia?

¿Quién determina lo justo o injusto de los hechos, de forma objetiva?

En cuanto a otros posibles motivos, podríamos establecer de forma muy general que, en realidad, podemos indignarnos contra todo aquello que atente contra la esencia del hombre: maltrato, tortura, opresión, violencia… en sus formas tanto físicas como psicológicas (mobbing).

Y en lo que se refiere a quién determina lo justo o injusto de una situación, en el plano penal, administrativo, e incluso laboral, lo dejamos en manos de un juez, que a su vez se basa en la ley.

Por supuesto también existen otras formas de determinar si las circunstancias son o no justas: el derecho natural, la objetividad, el criterio propio, la evaluación de una persona justa… pero estas otras formas no tienen la misma credibilidad, ni están tan implantadas ni estructuradas como las otras, aunque en otros tiempos eran las únicas existentes.

¿cuales son, comúnmente, las situaciones más injustas que nos producen indignación?

A priori y, con carácter general, podemos diferenciar dos ámbitos con un denominador común:

El ámbito laboral y el ámbito social. En ambos terrenos, la figura que tiene mayor facilidad para crear una situación injusta – aunque no es la única, también puede ser un vecino, un compañero de trabajo, un alumno…- goza de una posición jerárquica superior a la nuestra -denominador común-, lo que dificulta la solución del problema.

¿Y estando así las cosas, qué podemos hacer?

¿Resignación? No es una buena opción, al menos sin evaluar antes si es posible otra; si lo que nos preocupa es objetivamente algo insalvable o lo agrandan circunstancias ajenas al problema en sí, pero que podemos atajar con una acción directa sobre ellas.

¿Reequilibrio de la situación? Estudiar la posibilidad de volver a una situación previa a la injusticia.

¿Consejo de terceros? Acudir a puntos de vista diferentes para tomar distancia y plantearse nuevas soluciones.

¿Reevaluación del problema? Determinar cuanto hay de subjetivo en la evaluación inicial y cuanto de objetivo. Ver si podemos actuar sobre la parte subjetiva (la situación no es tan mala, las acciones no son tan negativas, existe un lado positivo que no hemos valorado, la solución llega por si sola con el paso del tiempo…)

¿Relativización del problema? Determinar si la situación afecta a muchos o sólo a nosotros, evaluar si respecto al resto de cuestiones que ocupan nuestro día a día, esta en concreto es un problema serio o tan sólo una molestia. Comparar esa situación con la de otros, tanto en mejor posición como en peor posición. Tratar de determinar hasta que punto no estamos exagerando de forma inconsciente la magnitud del problema.

Me gustaría conocer vuestra opinión al respecto.

Ahora, con la reciente salida al mercado del Iphone 5, vuelve a surgir la pregunta: ¿cuál prefieres? ¿un sistema cerrado, pero de calidad contrastada como el de Apple, o uno más abierto, pero quizá más complejo, para el que quiera sacarle todo el provecho?

Bueno yo ya tengo mi idea, pero me gustaría conocer la vuestra. De momento, para el que no guste de trastear con el móvil, y no le importe pagar -pocos euros- por la descarga de aplicaciones útiles, garantizándose la calidad, compatibilidad con su sistema, y la plena funcionalidad de las aplicaciones, la decisión más razonable es la del Iphone.

Sin embargo, el que disfrute con la posibilidad de cambiar su “sistema operativo” -en este caso ROM-, el aspecto gráfico –launcher-, quiera estar continuamente actualizado, le disguste pagar por aplicaciones y pase un buen rato enganchado al móvil -configurando opciones, haciendo backups de aplicaciones y datos, descargando aplicaciones…- entonces debes decantarte por un móvil con sistema Android.

De todas formas, la decisión también está íntimamente relacionada con la idea de lo que queremos que nos ofrezca un móvil: hoy en día un móvil, a parte de servir para comunicarnos, puede ser miles de cosas…

  1. lector de libros electrónicos,
  2. biblioteca,
  3. cámara de fotos,
  4. escanner de documentos,
  5. OCR -sistema de reconocimiento de caracteres-,
  6. gestor del correo electrónico,
  7. conexión a Internet,
  8. mensajería instantánea,
  9. grabador y reproductor de vídeos,
  10. agenda, dietario, bloc de notas,
  11. grabadora de sonido,
  12. asistente para la lectura y la reproducción de documentos,
  13. reproductor de audio,
  14. asistente para actividades deportivas,
  15. geolocalización, guía por GPS,
  16. lector de noticias,
  17. intercambio de archivos – dispositivo de almacenamiento masivo,
  18. linterna,
  19. sistema para el aprendizaje de idiomas,
  20. máquina recreativa,
  21. gestor de descarga de archivos audio, vídeo, texto…
  22. … e infinitas cosas más.

Si tu móvil hace o puede hacer todo esto, entonces tienes un Android ;D

Si no lo sabes, seguramente tengas un Iphone…

Básicamente, en lo que falla el Iphone (lo que no es un problema insalvable) es en la transferencia e intercambio de archivos con dispositivos fuera del entorno de Apple. Paro para algunos es lo suficientemente grave como para descartarlo totalmente.

Un viernes soleado.

Publicado: noviembre 2, 2012 en Cuentos
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Bueno, parece que, a pesar de que todo presagiaba un puente pasado por agua, al menos hoy, viernes 2 de noviembre, hace una tarde soleada en Madrid.

Los rayos del sol que se filtran por la ventana a eso de las cuatro de la tarde invitan a dar un paseo y comprobar, en persona, que todavía quedan días de otoño. Sin embargo, también hay una luz especial que es ideal para sentarse en el sillón y, dejando que te caliente la espalda, echar una cabezada. Así que, vencido por una semana bastante ajetreada, cedo a la tentación. Y en ese momento, entre la vigilia y el sueño, en el que lo real se confunde con lo mágico y la imaginación juega extrañas pasadas, en ese tiempo en el que podemos asistir a cualquier milagro y achacarlo al sueño, es cuando recibo la visita inesperada de los Otros.

Al principio sólo distingo unas pequeñas formas difuminadas, de no más de 15 cm de altura, que se acercan a mí con movimientos rápidos, pero sigilosos. Unos bultos indeterminados que aprovechan mi sopor para rodearme discretamente, y mantenerse observando. Prefiero hacerme el dormido y que ellos lleven la iniciativa.

Uno de ellos ha trepado hasta mi hombro y me susurra al oído que me mantenga dormido, que todo es un sueño y que no recordaré nada al despertar, mientras que el resto se las apañan para deshacerme el nudo de los zapatos y atarme fuertemente uno al otro. Ya no es el sueño lo que me mantiene inmóvil, sino algo más… indescriptible, pero muy poderoso.

Ahora lucho contra mí mismo para no seguir durmiendo, pero los párpados me pesan toneladas, y no consigo espabilarme, a pesar de sentir, muy en el fondo de mi consciencia, una punzada de alarma. El que me habló, sigue sentado en mi hombro, haciendo señas con sus brazos, dando órdenes en silencio al resto, que las ejecutan en perfecta armonía. Parece que asisto a la ejecución de un ballet, pero algo inquietante subyace a todo el proceso. Se sientan enfrente de mí, formando un círculo, y del mismo emana una luminosidad fría, azulada, que aumenta poco a poco de intensidad.

De la luz, que tras unos segundos comienza a descender de nivel hasta que se extingue, surge un objeto, pequeño, rectangular y oscuro, que no logro distinguir desde aquí, pero que mantiene aún una leve luminosidad cuando el círculo se rompe. Las figuras comienzan a moverse rápidamente y en silencio hacia la parte baja del sofá, y entrando por la rendija que queda entre el mueble y el suelo, desaparecen. Parece que todo ha pasado en unos segundos, pero al lograr espabilarme, me doy cuenta de que, en el exterior, la oscuridad ya se ha adueñado de la ciudad.

En ciertas ocasiones tienes que viajar por obligación, responsabilidad, compromiso… pero lo que sí es seguro es que no lo haces por placer, por gusto, por deseo propio. Tan sólo vuelas y cumples tu cometido. Y sin embargo, ¿por qué no disfrutarlo? Que poco nos conocemos.

A todos nos gusta viajar, descubrir nuevas gentes, lugares, costumbres, platos, distintos anocheceres y atardeceres… nos queda tanto por vivir, tanto por aprender. Si todo eso lo tenemos claro, ¿por qué no afrontar el viaje en términos de oportunidad? Algo así como lo que comentábamos del “miedo a la hoja en blanco”: tenemos una oportunidad con la que no contábamos de hacer todo eso que nos gusta de un viaje, y además, no gastamos vacaciones y nos pagan por un día fuera de lo común en nuestra agenda.

Todo tiene más efecto, deja más huella en ti, tiene más sabor porque nada de lo que te encuentras fuera del itinerario preconcebido en tu cerebro es algo con lo que contabas de antemano. Es una oportunidad estupenda para catar algo y descubrir si merece la pena volver o si debemos agradecer que sólo sean unas horas las que pasaremos allí.

Disfrutadlo y comentad vuestra impresión.

A veces, la mejor forma de encontrar lo que buscamos, es crearlo nosotros mismos.

 

Parece que el miedo a la hoja en blanco es uno de los terrores del escritor, ¿…y en un blog?

O escribes o no escribes, pero si lo haces, mejor que cuentes algo, que compartas algo que sea interesante o al menos distraído. Por que escribir para no contar nada es como lo que hacen los charlatanes de feria, aburres, generas desconfianza y además no logras transmitir nada ¿no?

Bien, y entonces ¿qué estoy contando ahora? pues eso, que antes de escribir quizá merezca la pena pensar un par de minutos sobre qué quieres transmitir, y a quién quieres dirigirte, viendo la hoja en blanco no como un abismo, sino al contrario, como una oportunidad para expresarse. Esta idea está muy bien desarrollada en un artículo que he encontrado en otro blog, porque, como bien dice su autora “A veces parece que otros autores ya dijeron o pensaron lo mismo que nosotros…”

Horario de invierno

Esta noche a las 03.00h serán las 02.00h.

Es decir, mañana a las 09.00h serán las 08.00h… podremos dormir una hora más de lo que dormimos y eso es estupendo. Pero ¿por qué le hacemos eso al reloj?… Según las noticias, se aprovechan más horas solares, y se ahorra electricidad. ¿No habéis pensado que es un poco absurdo? También podríamos ver pasar dos veces a un gato por el mismo sitio (MATRIX) o ver dos lunas en el cielo como si fuese algo normal (1Q84).